
Las mañanas eran cielos de tostada con mantequilla
¿Puedo llorar?
Mullir mis sentimentalismos y acostarme encima de ellos.
Dejádme desacerme en humos,
o Avecrem desgranado,
en latidos, latidos,
de amor, de llanto, de desamor, de Big Bens de 15 años muy curtidos.
Cuando la frase que más se me repite es;
y que le voy a hacer, cuando mi mujer sepa que te quiero.
Parece que derrepende se me abren los oidos
y entra el sonido en mis pabellones.
Los días ahora son calidos y amarillos,
de vidrios granulosos y templados.
No caben las olas mayores que la suavidad del parpadeo
y el caer de las ojas en los parques.
Allí los parques eran grises,
las blusas blancas,
el cielo gris.
Cuando la frase que más se repite es;
Te vas sola.
Se me enternece el corazón
y los ojos me lloran nanas.

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