Voy a emanciparme de todos los lazos cosidos en mi carne
Voy a romper esos agujeros pútridos y dejar que supuren las últimas lágrimas del pecho
No ha sido tan en vano el camino de vuelta
Hay un claro camino apesar del tórrido sol
castigador de miradas al suelo.
Voy a emanciparme de todas las conexiones que me provocan llanto desconsolado.
Y advierto, no devolveré jamás ninguna llamada.
No importa del género que sea.
Voy a ser tan libre que el amor desquiciado de tu desesperación e ignorancia, jamás nos llevará a al mismo puerto.
Y mis necesidades jamás llamarán a tu puerta y seremos más felices o no.
Y aprenderemos a vivir de otras formas.
Y todo esto pasará a ser no mas que un sueño. Y tal vez despues, desaparezca tras el tul del olvido.
Y llegemos a buen puerto de nuevo, donde tú no seas madre, Madre y yo no sea hija.
jueves, 11 de julio de 2013
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