lunes, 13 de abril de 2009

El rock es progresivo
y ha sacado del escenario a la primavera.
con lo que hacia la vista gorda conmigo.


Me acalora tanto que me desnudo
y ando por las calles que solo nosotros conocemos.
Aun no sé quién soy,
hasta el final del día lo que he hecho
y mañana estaré desnuda otra vez.
De modo que no seas exigente conmigo
y me hables de ayer,
que tengo que leer las capas de piel que me crecen
y están almacenadas en esos armarios.


La trompeta que suena mejor el año que viene
y de paso a esta isla;
el otoño brusco.
Aún me quedan cachos de caramelo
con canciones cutres escritas a fuego.
Cuando me da por mirarme la espalda me los sacudo,
el azúcar me da grima.


La sala de rock ha llorado conmigo en diciembre,
el frío nos enternece a veces
Y la pornografía ha dejado de ser lo que era.


Agggggggg caramelo.
Incrustado en el tercer ojo,
morador del techo diencéfalo entre tubérculos cuadrigeminos.
Me recorren caballos encabritados la sangre
¡fuertes espectros!
No os pongáis ciegos y gordos


El azúcar me da grima.

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