sábado, 2 de marzo de 2013

Ahora soy un borrón tibio oscuro en la nata de tu leche,
soy un invisible,
no me gustan las líneas telefónicas y no acostumbro a escribir postales

por mucho que sueñe contigo
con que me rescatas
y de repente jugamos al mismo juego.

Ya sabes, tu me proteges y me besas la frente
yo te envuelvo en amor y seguridad todo el tiempo

Dijiste que nos comeríamos el mundo entre melodías
y el nuestro es tan pequeño....tan obsceno
tan lleno de mierda

Que fantaseo con algún tipo de premio cósmico
o la felicidad o mucho dinero
para costearme el sexo y después el amor
y luego todos los psicólogos y psicoanalistas de la new age
para llenar a otros con mi dorado putrefacto dnero
con mi insatisfacción
de pobredumbre

Sé que me lees.
No se cómo
desde qué buscador
no tengo ni idea

pero si no apareces
te pierdes, me pierdo en la ironía de la vida
i los vórtices nos separan a  límites que tienden al infinito
y nuestras pieles jamás se cruzarán en el espacio

y tu cuerpo jamás delimitará el mío
Nos habremos perdido para siempre amigo,
y no sabré donde empiezan mis pies y dónde terminan mis manos.

No recordaré el sabor de la libertad, a lo Bonnie
o a lo Clyde,
locura
locura


Hoy más que nunca
con miedo en la cama
en mi la casa donde me he criado,
con lágrimas en la piel y en la frente
busco desesperadamente un aliento, no en la adultez que presumo asumo.

Dirán, la vida no son tantos aciagos.
Y yo sé que soy una primermundista asquerosa enferma de mente y exceso.
Pero sufro,
el dolor la cólera y el espasmo han de ser naturales
excepto en esas criaturas de dios que parecen en equilibrio constante.

Hoy me hubiera dejado,
solo si se inclinase la luna un poco hacia mi lado.
Yo solo espero que me leas,
porque te quiero, no sé porqué ni cómo ni cuando,
y aunque no te bese,
de algún modo sigo esperando.


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