sábado, 2 de noviembre de 2013

Guinea ecuatorial, 23, Octubre, 2013.

Acompañaba a Nafissa al mercado Munduasi. 
Ella compraba en la mesa de Maribel, que ahora me llama blanca-policía.
 El hijo de Maribel, tiene apenas unos años,bebe San Miguel porque le gusta y le da sueño…
Yo paseaba más feliz que una perdiz por el mercado, echando fotos al principio con cuidado, con permiso, después sin atino, porque llegué a la comisaría.
De mano de un desalmado que alzaba la voz y le ponía más énfasis al teatro conforme sentía mi miedo crecer.

La comisaría no es más que una pequeña casa de barro con dos estancias.
La importante me figuro, es en la que me hicieron sentar.
La foto del presidente a modo de cristo en el despacho de un cura. Unas sillas de madera carcomidas por la humedad y la pobreza. 
Llega el policía con licencia me figuro, le sonrío, me sonríe.
Da igual porque en sus mentes solo caben pocas ideas mientras todo transcurre.
Me grita, me gritan. 
Gritan; Tú que vienes de un país más desarrollado, ¿No sabes que no se pueden echar fotos sin permiso de las personas que retratas?

No dejan que llame por teléfono.
Me dejan, creo que se percatan de que no puedo darles nada.

Nafissa ríe al teléfono. Y Cuando llega ríe aun más.
Esta mujer marroquí es bella por dentro. 
Tiene luz y fuerza.

Viene acompañada de Maribel.
Hablan en Fang entre el folclórico y la tendera.
Y Nafissa pide respeto y el policía licenciado habla, habla, habla de Marruecos, no le importa nada…solo quiere hablar. Hablar sin sentido.

Hay amenazas sobre unas llamadas de teléfono y después me obligan a borrar todas las fotos.
Salimos.



21 Octubre 2013
Paludismo y tifoidea.
Primera vez en mi vida que bomito mientras estoy sentada en el wáter con la peor diarrea que nunca tuve.
Y Nafissa viene a mi cama y me coge la mano y me consuela y me cuenta historias sobre cuando la mujer de su primo dio a luz la primera vez.
Y me reconforta su amor.
Es maternal.


La Rafols es una clínica de monjas.
Tiene forma de convento.
Conforme entramos pasamos una sala llena de niños y bebés.
Ahí los pesan y los miden.
En la báscula hay un colgante con forma de pañal. Creo que lo he visto alguna vez en la televisión.
Conozco a la Hermana Fidelia, no sé de dónde es, pero no entiendo muy bien qué dice.

Ríen, rien de mis lágrimas de susto y "mieditis". 
Y dolor joder, me retuerzo de dolor.
El primer día me pinchan y sufro. El segundo día me pinchan y agradezco.
Puede ser el principio del fin de la fobia y la ansiedad.


Análisis de sangre,
Primperán,
Antimalárico.

La blanca esta es una blanda. Y todo el consultorio lo sabe.
Y tengo el culo como un colador. Y ya no me dan tanto miedo las agujas.
Bata es peor que el Motril de mis 15 años. 



3 días completos 
hoy es el tercer día ya
y estoy cansada, débil, cansada.

Ha pasado una semana. Tenía miedo del fin de semana, que ni ha sido tan fuerte ni duro cómo esperaba.
El viernes Lucía y yo sacamos la noche adelante solas y fue muy reconfortante.

Lucía no deja de darme lecciones. 
Primero sobre las palabras que no vienen de la comprensión.
Ahora sobre las consecuencias de las palabras.
Y espero que siga abriéndome los ojos y la mente.
Me tambaleo entre mis jefes y mis compañeros, y no se si es complacencia, aturdimiento, o inocencia lo mío.

Yo aun no entiendo nada muy bien,aun no se cual es mi sitio. 
Ella parece tener una moral muy fuerte, muy elevada. 
Es dura conmigo, solo tiene 24 años y me regaña como mi madre lo hacía cuando yo tenía 7.

Qué compleja, qué bella, qué bello haberla encontrado en la vida…

Sueño con mucha frecuencia. Esta mañana tuve una pesadilla…La familia Villanueva-Guzmán estaba allí.

Como cuando andaba en un iceberg en el océano y llegaba a algún sitio parecido en Noruega. Pero seguía en África…no quería que se lavaran los dientes con agua del grifo.

Ayer visité el mercado central de Bata. En busca de telas con Manuela.
Manuela me provoca confusión.
Manuela conoce a mucha gente. Ella...es Manuela.
Tiene tres hijos, yo solo conozco al niño y a la pequeñuela...Familia significa Aloha, Aloha significa familia y aquí familia significa poco o nada.
Ahora aprecio más la mía.
Amo a mi madre, si no, estoy cada vez más cerca de eso que supongo amor.
Antonio Manuel ha visitado a nuestro padre, y parece que lo que un día se rompió empieza a regenerarse. 
Cuán curioso.

Hoy es mi primera noche en la casa del centro.
Es enorme y estaba llena de bichos como nunca antes había visto una casa llena de bichos.
Matarlos me ha supuesto un dilema constante. Mientras una araña se ahogaba en el agua del suelo no podía evitar mirar, sufrir, querer salvarla. Pero tampoco quiero vivir con ellas...ni con las cucarachas, ni con los mosquitos que son los que menos simpatía me despiertan.

Estoy escuchando a Alfi y Sergio, que son maravillosos, son génios de mi placer.
Internet, también agradezco esta herramienta.
Y pienso en Enrique. Después me acuerdo de Jose, Elsa, Natacha...y de Saritísima que se me hace una extraña.

Hay unos hombres, dos españoles y un marroquí...que me han turbado el alma. 
Me dejaron pensando por la noche y me hicieron despertar pensando.
Y aun estoy con la duda, pero el nerviosismo ha desaparecido. 
He comprendido el placer de la autoexpresión.

El arte y la autoexpresión es el ego gritando. Por eso la poesía solo viene en momentos de desesperación y la música me vacía los pulmones y el espacio donde quedan los vacíos, entre las costillas flotantes.

Hecho tanto de menos mi guitarra...y gritar, y cantar y quedar en el espacio donde los vacíos se expanden.

Hoy después de un mes puedo disfrutar de la música que me gusta.

Y la tormenta es Olimpica, el mismo Zeus estaría envidioso de su grandeza.
Y estoy sola en esta casa enorme, con patio y un futuro Tití.
Y me siento feliz, y hoy es 2 de Noviembre y mañana será 3.

Bata, otra noche de tormenta.





No hay comentarios:

Publicar un comentario