Quiero subir a lomos de un ave
de alas arrasadoras prendidas en fuego
Si prender o trabajar
si desprender y esperar cualquier fruto, cualquier germen
Deben de ser los arrozes y las leches que se pudren escondidos
entre los espacios artificiales de tus venas y mi sangre
tus dagas solo,
atraviesan los artificios, clavándose en mi carne.
El cordón de mi cuello umbilical
obstruye las yugulares y las aortas
y ese desamparo y desasosiego
me domina, me hace montar cajas y lamer sobres
me ayuda a arrastrar por el piso el cuchillo con el que cortar alfin las cadenas
y quedar huérfana
Aun no se si de ignorancia, incomprensión o desangría
Pero HAH!
cómo me salva el guano del fénix.
Cómo llegaste y me colocaste los órganos todos en su sitio.
Incluso la boca del estómago reparada.
Amor para tí amigo.
jueves, 13 de junio de 2013
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